El vicepresidente de la República resaltó que los campesinos tienen
los conocimientos ancestrales más valiosos para el futuro y el
desarrollo de la agricultura y la ganadería en el país (1).
En este mismo sentido, para Yván
Gil se trata de una
guerra solapada y cobarde que le niega al pueblo sus derechos fundamentales,
pero al mismo tiempo es el momento de generar una contraofensiva para solventar
las dificultades y consagrar definitivamente el modelo productivo en
Socialismo.
“Bienvenida
la crisis que permite visualizar la verdadera transformación. La comuna está
llamada a convertirse en un modelo productivo”, aseveró Gil durante su
intervención en el encuentro Comunas
agrarias construyendo la economía socialista, celebrado en Caracas entre el
1y 2 de noviembre, un espacio para el debate de altura que generó propuestas
concretas ante la embestida de los sectores desestabilizadores.
Durante este evento
celebrado en la Sala Plenaria de Parque Central, Jorge Arreaza, vicepresidente Ejecutivo de la República, expresó
que la comuna “es la manera más
expedita y genial que pudo concebir el comandante Chávez para hacer realidad el
poder popular, no solo en Venezuela, sino en cualquier parte donde las
revoluciones están en pleno desarrollo”.
Para lograr el cambio del
modelo productivo, pidió mucha unidad, rigurosidad y honestidad a los movimientos
sociales, al tiempo que entregó la titularidad de tierras productivas a las
comunas agrarias Macho-Capaz de Mérida, y Los 7 Pilares Socialistas del estado
Anzoátegui.
William Gudiño, presidente del Instituto Nacional de
Tierras (INTI), legitima desde su tradición comunera que el movimiento
campesino cuenta con las fortalezas necesarias para asumir con enfoque
estratégico, y no coyuntural, el desafío trazado por la burguesía.
“Como sabemos no es algo real, sino una situación
preparada por la derecha, por eso el planteamiento central es cómo el poder
popular agrario se incorpora en la gestión de la producción, del financiamiento,
de la tierra, y de una Red de Distribución Agroalimentaria que permita arrancar
de las manos de la burguesía el control de los alimentos”, argumenta la máxima
autoridad del INTI.
De acuerdo
a esta visión, el pueblo se incorporaría a la gestión del Ministerio de Agricultura y Tierras,
para construir mecanismos que trasciendan el mercado capitalista y el modelo de
producción impuesto sobre la base de la ganancia, sin reparar en los niveles de
toxicidad de los alimentos.
“Nosotros tenemos que recuperar la forma como
nuestros ancestros y campesinos producían sin tóxicos, debemos dar un ejemplo
al mundo, en algún momento aspiramos a que se decrete una Venezuela libre de agrotóxicos”,
sentencia Gudiño.
Solo el pueblo salva el pueblo
Alrededor de 219 organizaciones campesinas como la
corriente Bolívar y Zamora, la Red de Productores Libres y Asociados (REPLA),
Agrociudad, entre otras, acudieron a la convocatoria conjunta de la Red
Nacional de Comuneros y Comuneras y el Ministerio del Poder Popular para la
Agricultura y Tierras (MAT), para diseñar una serie de acciones que agilicen la
construcción del estado comunal.
Nelson Ures, vocero de la Red Nacional de
Comuneros y Comuneras, también se refirió a la necesidad de constituir una Red Comunal de Distribución de Alimentos,
propuesta dirigida a favorecer a los productores primarios para que puedan
intercambiar y colocar sus productos de forma directa, abaratando de esta
manera los costos.
“No hay intermediarios entre
las comunas, nosotros vendemos directamente”, subrayó el comunero durante su
alocución en nombre de las
organizaciones campesinas, al tiempo que advirtió que cuando el pueblo
y el Gobierno sean uno solo, será posible doblegar al imperialismo.
Por ello refuerza la idea de construir un mercado
alternativo y popular, un sistema de distribución socialista que permita
ensayar prácticas históricas como el trueque, el intercambio, y también el
comercio, como sucede actualmente en las experiencias de ferias
agroalimentarias a cielo abierto propiciadas por los propios colectivos
organizados.
Ures propuso la creación del Consejo Nacional de
Economía Comunal, instancia que se encargaría de diseñar un sistema de precios
justos, de acuerdo al financiamiento, adquisición, distribución y venta de
productos alimentarios.
Para Crisálida Martínez,
delegada campesina del municipio Freites en el estado Anzoátegui, esta
organización debe lograr la unión del movimiento comunero campesino, y
prescindir de los mecanismos perversos impuestos por la burguesía.
“Unificarnos hermanos,
labrar la magna tierra que es nuestra riqueza, afincarnos más en buscar maneras
de cultivar diferentes rubros. Vamos a unificarnos a nivel de Estado, a nivel
de organización”, sentenció la productora de frijol, yuca amarga y batata.
Producir para la vida
A Luis
Eusebio Rubio, veterano agricultor del estado Aragua, le preocupa el costo de
las semillas para sembrar. “Yo cuando me crié no vi importación de
semillas, las semillas la sacaban los viejos que hacían unos cajones de madera
con ceniza y ahí las metían, tenían de todas las clases de semillas para sembrar”,
rememora el productor desde su visión de maestro campesino.
Asevera que
es esencial fortalecer la Universidad Campesina Argimiro Gabaldón, así como las
escuelas de formación para enseñar a los campesinos a trabajar con mesura. “A nosotros los campesinos no nos habían enseñado la
economía, usted sembraba una hectárea y se ponía a regar abono a lo loco. Ahora
no, ahora es con moderación”, apunta el productor.
En ese sentido, el sistema de producción socialista que se impulsa desde la
base de la organización campesina organizada, parte de la formación y el apego
a los saberes ancestrales. Pero avanzar en esa dirección pasa por desmontar los
mecanismos de la Revolución Verde y
su perverso círculo de dependencia.
“Debe haber
una escuela campesina integral, que sea un campo grande donde los estudiantes se
queden, duerman, siembren, rieguen, de allí salen grandes técnicos, de la misma
agricultura. Si usted tiene un hijo o hija campesino que se gradúa y regresa, usted
tendrá bella esa comarca”, delibera el trabajador del campo.
Varón
Sánchez, vocero del Movimiento de Comuneros y Trabajadores José Leonardo
Chirinos del estado Falcón, asegura que “se trata de un planteamiento
multipolar, de democratización de saberes, validación de nuestra identidad
cultural y reconocimiento de lo que somos”, no obstante, añade, es necesario
avanzar corresponsablemente en la resolución de los problemas más urgentes de
las comunidades.
“Nosotros
estamos empeñados en dar al traste, voltear la tortilla pues, que los pobres
coman pan y que los oligarcas sigan hundiéndose en su odio, en esta guerra
económica del Capitalismo mundial en su etapa de barbarie”, concluyó el
comunero, quien elogió el debate de ideas generado a la luz del estado
socialista impulsado por el sempiterno líder, Hugo Chávez Frías (2).

Por otra parte y en función de consolidar la Comuna Agraria, el vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Arreaza, encabezó un encuentro de comunas agrarias denominado “Construyendo la Economía Socialista”, en la Sala Plenaria de Parque Central, en Caracas
En la actividad también participó Yván Gil.
“Aquí está con nosotros el espíritu de Ezequiel Zamora, presente en los comuneros, en las comuneras, en las comunas productivas. ¡Zamora vive!”, expresó Arreaza.
El vicepresidente Ejecutivo entregó titularidad de tierras a comunas agrarias. Además, el ministro Gil explicó que con la misma se les entregó certificados de financiamientos.
“Lo que siempre querrá el comandante (Hugo) Chávez y su hijo, el presidente Maduro, es entregarle el poder al pueblo, para lo cual el pueblo debe organizarse“, agregó Arreaza.
Sostuvo que Venezuela cuenta con tierras
fértiles para producir los alimentos para ser consumidos por el pueblo
venezolano. Añadió que si se crean las rutas de distribución, la
complementariedad y el equilibrio del nuevo sistema productivo, se podrá
lograr este objetivo.
“Nosotros estamos diseñando un nuevo modelo productivo y eso va a tener modalidades y variedades de intercambio. Ustedes (campesinos) representan el futuro del trabajo en el campo de Venezuela”, dijo.
Además, el vicepresidente Jorge Arreaza
llamó a la unidad de los campesinos conformados en las comunas agrarias
para enfrentar la “guerra económica” denunciada por el Gobierno.
“La solución a los problemas económicos estructuralmente pasa por la organización del pueblo para generar producción y ustedes son ejemplo real y concreto de ello”, manifestó.
En tal sentido, el vicepresidente aseveró que la “vía” de las comunas “es la más expedita y la más genial que pudo concebir el comandante Chávez para
hacer realidad el poder popular, no solo en Venezuela, sino en
cualquier parte donde están las revoluciones en pleno desarrollo” (3).
El ministro para las Comunas y
Movimientos Sociales, Reinaldo Iturriza tomó la palabra para expresar
que la comuna como objetivo estratégico, ha logrado unificar a todos los
movimientos, consejos, colectivos y redes de campesinos, para
consolidar la soberanía alimentaria en el país y luchar contra la guerra
económica.
De igual manera, resaltó que la entrega
de las cartas de registro agrario son «una respuesta clara, firme y
contundente frente a todas las expectativas de desestabilización
económica que está poniendo en marcha la derecha venezolana con el
amplio apoyo que recibe por parte del extranjero» (4).
También es importante mencionar la entrega de tierras en el Estado Mérida, allí el Gobierno Bolivariano, a través del Instituto Nacional de Tierras
(Inti), entregó más de 151 hectáreas óptimaspara el desarrollo de
proyectos agrícolas, pecuarios y agroindustriales a las comunas
socialistas agrarias Paso de Los Andes, India Caribay y Guachare del
estado Mérida, con el objetivo de impulsar la producción de alimentos en
el municipio Alberto Adriani de la entidad andina.
La transferencia de estas tierras agrícolas se efectuaron en el marco
del 6to. Encuentro de Comuneros del estado Mérida, actividad que agrupó
a más de 150 organizaciones comuneras de la entidad en la población de
Mesa Bolívar donde se establecieron acciones para enfrentar la guerra
económica y resguardar la seguridad, alineada a la política del Gobierno
Bolivariano.
Teresa Rodríguez, coordinadora de la Oficina Regional de Tierras
(ORT) del estado Mérida, detalló que las tres comunas adjudicadas están
constituidas por 28 consejos comunales, integrados por mujeres y hombres
trabajadores del campo, beneficiados directos del sistema
AtanchaOmakón, tecnología que ofreció respuesta oportuna a sus
solicitudes de regularización de tierras.
“La capacidad de respuesta del Inti se ha descentralizado con la
emisión de los instrumentos agrarios, esto es significativo para
nosotros, para nuestra Ley de Tierras y Desarrollo Agrario”, expresó
Rodríguez.
El gobernador de la entidad, Alexis Rodríguez, también destacó la
importancia de las adjudicaciones. “Si el Estado transfiere las tierras a
quien las trabaja, efectivamente vamos a hacer grandes logros, por lo
que debemos avanzar para darle más tierras al poder popular”.
Francisco Flores, integrante de la comuna Paso de Los Andes,
conformada por 5.300 personas, dijo que en las tierras adjudicadas está
planteada la incorporación de dos lagunas piscícolas para la cría de
cachamas, la construcción de galpones para gallinas ponedoras, siembra
de rubros de ciclo corto y largo, así como producción de ganadería
lechera, “con la única finalidad de darle los productos que requiere
nuestro pueblo para su Seguridad Alimentaria”.
Alonso Rúa, vocero del Consejo Ejecutivo del Parlamento Comunal de la
Comuna Socialista Lomas Unidas Cuenca Macho Capaz y coordinador de la
Red Nacional de Comuneros en la región de Los Andes, destacó que en este
sexto encuentro se trabajó el abastecimiento de alimentos con la
articulación de las instituciones del Gobierno nacional y regional, y
los proyectos socio-productivos que los comuneros desarrollarán para
enfrentar la guerra económica de la derecha.
“Aquí participamos parlamentarios comuneros del estado Mérida para
definir la construcción de corredores comunales. En las comunas venimos
desarrollando los proyectos que van a contribuir no solo a mejorar la
producción primaria, sino su procesamiento y distribución en la
población venezolana para el abastecimiento”, destacó Rúa (5).