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lunes, 29 de diciembre de 2014

LAS AGRESIONES DE EEUU CONTRA VENEZUELA

Las noticias sobre la liberación de los cinco héroes antiterroristas cubanos, marco la agenda noticiosa de las últimas semanas, convirtiéndose el hecho en una victoria indiscutible del pueblo cubano que mostro con dignidad la mayor resistencia de la historia frente a la agresión de un imperio. Esto, sin embargo, no implica un cambio de objetivo en la política norteamericana hacia nuestro continente, y la cuestión del bloqueo puede ser todavía muy difícil de superar. Más allá de la alegría latinoamericana por la liberación de los cinco, está la agenda de agresión que hoy consolida Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.
Los eventos se producen rápidamente en la escalada anti bolivariana de las últimas semanas, que muestran un tono más agresivo y un alineamiento más descarado a favor de los intereses de la oposición oligárquica venezolana. La Ley firmada por Obama es realmente una muestra del doble rasero de la política exterior gringa, pues la mayoría de los argumentos usados para atacar al gobierno bolivariano, han sido tomados para justificar felicitaciones a regímenes violentos y verdaderos violadores de los derechos humanos en la región, como el de Juan Orlando Hernández en Honduras.
Si María Corina Machado fuera víctima de alguna violación a sus derechos en Honduras, seguramente viviría escondida, invisible o exiliada en el olvido. El ambiente en el que ella vive, con apoyo económico permanente, apoyo de la derecha internacional y el padrinazgo de los Estados Unidos para buscar nada más y nada menos que derrocar al gobierno legítimo de su país, está muy lejos de la virulenta represión desatada en países como Colombia, México o la misma Honduras.
La violencia, convertida hoy en una herramienta valiosa de la derecha mundial contra las democracias en el mundo (recordar las palabras del presidente Putin, diciendo que Estados Unidos y sus aliados buscan poner en práctica en Rusia el mismo libreto usado en Ucrania), es la misma desatada por las guarimbas a principio de año; y su propósito era encontrar eco en el pueblo venezolano para avanzar hacia un golpe de Estado, del mismo tipo que se dio en Ucrania. Al final, debemos ver con claridad que el guion es el mismo, y apenas considera las diferencias entre cada sociedad.
La violencia de la que se acusa al Estado Venezolano, no tiene nada que ver con la ofensiva brutal de regímenes de derecha, que en su afán de convertir el mundo en una sociedad accionaria, buscan desintegrar los estados y sus instituciones. Hoy la hola neoliberal, busca consolidar, a partir de su estrepitoso fracaso, la ideología que acelere la desposesión capitalista y para ello están seguros que deben destruir pueblos enteros y desparecer las figuras más insignes de las repúblicas liberales.
La Venezuela que hoy sufre un embate económico sin precedentes, sigue un proceso revolucionario sui generis, consecuente con las limitaciones propias de su realidad y avanzando en base a la gran voluntad de las mayorías de construir un modelo de desarrollo que todavía está tratando de configurar. En medio de esa lucha se encuentra a un enemigo que sabe muy bien aprovechar las debilidades de la revolución, y, muchas veces, también explota las fortalezas de la misma.
La gran distorsión provocada en el sistema cambiario, sumada al “síndrome de la escasez”, que los grupos mediáticos implantan en la psicología de la sociedad, provocan alteraciones serias en cualquier planificación. Este tipo de agresión, difícilmente podría ser resistida en un Estado bajo régimen neoliberal. Pero debe admitirse que, por mucho, hace falta construir una nueva consciencia sobre la realidad a cada venezolano y a cada venezolana. La fiebre consumista es alarmante, las colas (usadas por los medios para pintar una tragedia) para comprar en cualquier tienda, a cualquier nivel, proponen un problema mayor, cuya solución no es responsabilidad exclusiva del gobierno bolivariano. Ese consumismo es un verdadero virus que hay que controlar, dejando de lado algunas críticas que resultan estériles si no vienen cargadas de propuestas de solución para la revolución.
Para muchos venezolanos es difícil comprender lo que han ganado como sociedad con la revolución bolivariana, lo que seguramente es un foco de atención para los think tanks que buscan la manera de socavar las bases que sostienen este proceso. La discusión interna, y además a nivel continental, debe pasar por un debate franco sobre el carácter imperativo de defender lo avanzado. Pocos pueblos de América Latina pueden tener acceso al nivel de vida que han alcanzado en Venezuela. Un ejemplo claro es la cobertura de Internet, que alcanza casi al 50% de la población, en contraste con porcentajes increíbles por debajo del 10% en algunas regiones; sin embargo, para muchos el problema de internet en Venezuela es que es muy lento, olvidando la importancia que ha tenido el avance en la democratización de este recurso.
La matrícula escolar record de diez millones de estudiantes, son para la mayoría de nuestros pueblos un lujo impensable en este momento. Y así podríamos encontrar muchos avances que el enemigo considera molestos por su falta de consecuencia con la lógica capitalista de que todo tiene precio y que todo se compra. Esto deberían saberlo todas las personas, y entender que el único propósito de la oposición guarimbera es terminar con los avances revolucionarios.
Seguro se cometen muchos errores, pero, sin afán de defender a nadie, la única forma de evitar los errores es no haciendo nada. En la práctica cotidiana, ejercer el poder es algo sumamente complejo, cambiante, inestable, ninguna fórmula es viable por la dinámica intensa de las sociedades, sin contar la celeridad con que actúa el enemigo que no usa nunca consensos para tomar decisiones radicales y definitivas. La construcción del Socialismo del Siglo XXI solo puede concebirse como un proceso largo y complejo que puede llegar a su etapa socialista después del esfuerzo de varias generaciones, que siempre estarán bajo el ataque del enemigo imperialista, disfrazado de mil maneras y tratando de mantener el encanto del consumo.
Para Latinoamérica, Cuba ha significado, y seguirá significando el gran ejemplo a seguir, recordando siempre nuestras particularidades, y midiendo con sentido del límite las fuerzas del enemigo, que seguramente vive también complicados procesos de desarrollo en los que a veces es más fuerte que otras, pero sigue siempre presionando por recuperar los espacios que considera son suyos. Ninguna transnacional, ningún oligarca se conformara nunca con perder lo que cree suyo; y en la medida avanza el capitalismo, nuevas formas se ira presentando este enemigo, al cual podremos derrotar solamente cuando seamos capaces de pensar, y actuar con su misma velocidad.
En el caso de Venezuela, la guerra imperial apunta a convertirse en un nuevo bloqueo, más agresivo, con más agentes internos y con argumentos novedosos, que se plantean por la vía de la tecnología. En este sentido, nunca será suficiente el esfuerzo que se haga por defender y profundizar la revolución, cada día surgirá un nuevo desafío a vencer. Por eso es imperativo entender que el pueblo, los movimientos revolucionarios deben mostrar actitudes creativas sin dejar de echar toda la carga al Estado; si hay una responsabilidad que solo puede cumplir todo el pueblo es la construcción revolucionaria del socialismo.
Difícilmente podemos construir el mundo que no podemos imaginarnos.

Tomado de http://www.telesurtv.net/bloggers/Venezuela-bajo-ataque-yankee-20141228-0001.html, el 29 de diciembre de 2014

29 DE DICIEMBRE DE 2014

Uno de los objetivos de EE.UU. es la destrucción de la OPEP  con el propósito de avanzar con la guerra económica contra Rusia y Venezuela. En ese sentido vea al Presidente Venezolano en el video siguiente:


29 DE DICIEMBRE DE 2014

viernes, 24 de mayo de 2013

LA BATALLA DE PICHINCHA


El 24 de mayo de de 1822, tuvo lugar una de las batallas más importantes y tracendentales de nuestra gesta independestista, conocida como la Batalla de Pichincha
Antecedentes
Esta batalla tuvo sus preliminares cuando el 14 de abril de 1822, las tropas comandadas por el general Antonio José de Sucre, en composición de la división peruano-chileno-argentina del coronel Santa Cruz, más tres batallones de infantería y un escuadrón de Dragones; en total, unos 3.100 efectivos, derrotaron en el valle próximo a Quito al general realista Nicolás Pérez con alrededor de 3.000 hombres, quienes se vieron forzados a replegarse hacia el interior de la ciudad.
Contexto histórico
La América Hispánica había comenzado a transitar los pasos definitivos hacia su independencia. El virreinato de Nueva Granada había logrado su liberación luego de la Batalla de Boyacá, donde Simón Bolívar venció a los realistas, y José de San Martín había hecho lo propio, al liberar Chile, y disponerse a independizar Perú.
En Guayaquil, el 9 de octubre de 1820, se produjo la liberación de esa localidad, que reunió un ejército de casi 2.000 hombres, y en un mes lo puso a disposición de la causa independentista. Triunfaron el 3 de noviembre de 1820, logrando emancipar Cuenca, pero al ser derrotados en Huachi debieron replegarse.
En el mes de mayo de 1821, el general Antonio José de Sucre, fue enviado por Bolívar, a cargo de la presidencia de la República de Colombia, para ponerse al frente de las fuerzas que comandarían la liberación de la Real Audiencia de Quito. El objetivo de Bolívar era anexar esos territorios para formar su soñada Gran Colombia, con una América unida. Las tropas de Sucre comenzaron el avance, por Guaranda, en el mes de julio, con resultados no demasiado favorables, debiendo firmar un acuerdo con los realistas, el 19 de noviembre de 1821.
El próximo avance se produjo con 1.700 hombres, en enero de 1822, cruzando Los Andes hacia Cuenca, ciudad que se pretendía tomar para interceptar la comunicación entre Quito y Lima, impidiendo la llegada de los refuerzos que los realistas esperaban desde Pasto.
Antes, en Saraguro, se habían agregado los refuerzos que envió San Martín desde el Perú, compuestos por 1.200 soldados, chilenos, argentinos y peruanos. Personas de Guayaquil y de la Sierras, conformaron el batallón Yaguachi, pero también participaron en la campaña, algunos disidentes españoles, tropas de venezolanos y colombianos aportados por Bolívar, irlandeses, franceses, y sobre todo ingleses que formaron el batallón Albión. Se destacó la participación de grandes valores militares como el coronel Morales, el General Mires, el coronel Santa Cruz y el coronel José María Córdoba. Cuenca fue tomada el 21 de febrero de 1822, incorporándose a la República de Colombia.
El 21 de abril, lograron entrar en Riobamba. El 2 de mayo arribaron a Latacunga.
Los realistas se habían apostado en los caminos de montañas que permitían ingresar a Quito, en las lomas del Puengasí, pero Sucre evitó los enfrentamientos y comenzó a avanzar por caminos laterales alternativos, por las laderas del volcán Pichincha, en un camino difícil y anegado. Casi 3.000 hombres avanzaron en formación. Al frente iban los integrantes del Magdalena, integrado por 200 colombianos. Le seguía el ejército al mando de Sucre. En la retaguardia el batallón Albión, de británicos.
La Batalla
El general de brigada Antonio José de Sucre había llegado el 17 de mayo de 1822 al valle de Chillo. Consciente de la maniobra planteada por Sucre, el mariscal de campo Melchor Aymerich ocupó la ciudad de Quito el 16 de mayo en la noche. Sucre pasó La colina de Puengasi, después de burlar los puestos avanzados de Aymerich. El 21, bajó el ejército republicano al llano Turubamba y presentó batalla a los realistas, quienes la rechazaron pues ocupaban posiciones impenetrables. Después de algunas maniobras, Sucre llevó sus tropas al pueblo de Chillogallo, a unos 1.600 metros de las posiciones contrarias.
Durante la noche del 23 al 24 de mayo, Sucre marchó con su división con la idea de ocupar el valle de Iñaquito, al norte de Quito, el cual, además de ser el mejor terreno, se hallaba entre Pasto y Quito.
Después de atravesar un camino muy escabroso, la columna de Sucre llegó a las 8 a.m. del día 24 a las alturas del Pichincha. Detrás había quedado el parque, custodiado por el batallón Albión. A las 9:30 a.m., la compañía de cazadores del batallón Paya, tomó contacto con la división realista.
Se inició el combate, y poco después llegó el batallón Trujillo (coronel Andrés Santa Cruz), seguido de 2 compañías del batallón Yaguachi. El resto de la infantería, bajo las órdenes del general José Mires, seguía el movimiento de estas unidades, hasta entrar en combate. Entre tanto, el coronel Córdoba marchó con las 2 compañías del batallón Magdalena, buscando situarse a retaguardia del enemigo; pero lo fragoso del terreno se lo impidió y tuvo que regresar. Avanzaron los realistas, pero el batallón Paya los cargó a la bayoneta y les hizo perder la ventaja que habían obtenido.
Córdoba recibió la orden de relevar al batallón Paya y cargó contra el enemigo, hasta desorganizarlo y derrotarlo. Al mediodía, Sucre había obtenido la victoria; la explotación de ésta fue llevada a cabo por los batallones Paya, Yaguachi y Albión, la cual fue llevada hasta la propia ciudad de Quito. Imposibilitados los realistas para hacer frente a estas acciones, se refugiaron en el fuerte del Panecillo, y hasta allí les hizo llegar Sucre su oferta para una capitulación.
Esta victoria puso fin al poder español en la presidencia de Quito, que el día 29 se incorporó a la Gran Colombia, excepto la ciudad de Guayaquil. Al conocer la noticia, Bolívar exclamó:
¡Colombianos! Ya toda vuestra hermosa patria es libre. Las victorias de Bomboná y Pichincha han completado la obra de vuestro heroísmo. Desde las orillas del Orinoco hasta Los Andes del Perú, el ejército libertador, marchando en triunfo, ha cubierto con sus armas protectoras toda la extensión de Colombia”.
El ejército patriota que se llenó de gloria en las escarpadas faldas de Pichincha fue una verdadera legión internacional, pues lo formaron soldados oriundos de Guayaquil, Quito, Daule, Samborondón, Manabí, -parte de la División Protectora de Quito-, y guerreros procedentes de Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Inglaterra, Perú, Venezuela y otras naciones de América y Europa. Alrededor de 3 mil hombres formaban el ejército republicano que dirigió el general de brigada Antonio José de Sucre. En cambio, el que defendía la corona al mando de Melchor Aymerich, aglutinó cerca de 2 mil soldados, sin contar aquellos refuerzos apostados en El Panecillo y otros sitios estratégicos de Quito.
Formaron el ejército nacionalista y emancipador los batallones Paya, Albión, Alto Magdalena, Yaguachi, Trujillo y Piura, los escuadrones Dragones del Sur, Granaderos a caballos de Los Andes, de Lanceros, Cazaderos Montados y una Compañía de Caballería. Los realistas formaron los batallones Primeros de Aragón, Tiradores de Cádiz, Ligeros Cazadores de Constitución y los escuadrones Dragones de Granada, Dragones de Reina Isabel, Dragones Guardia del Presidente y Húsares de Fernando VII.
En total se contaron 200 muertos patriotas y 140 heridos. Entre los españoles fallecieron 400 y hubo 1.190 heridos. Los revolucionarios capturaron gran cantidad de material bélico.
Al día siguiente, 25 de mayo, Sucre entró en Quito, y las tropas españolas se rindieron. El 16 de junio la provincia de Quito fue anexada a Colombia. El 13 de julio de 1822 Guayaquil también formó parte de Colombia. Esta situación se mantuvo hasta 1830 donde se constituyó la República de Ecuador como estado independiente, formado por Quito, Guayaquil y Cuenca.
La Batalla de Pichincha posibilitó la liberación de Lima, con las batallas de Junín y Ayacucho en las que se conquistarían nuestra primera independencia.

viernes, 17 de mayo de 2013

LA MARCHA CACEROLUDA Y LA TEORÍA DEL "GOLPE BLANDO": ESTAMOS EN LA TERCERA ETAPA


Esta estrategia es utilizada por la CIA desde hace quince años para derrocar gobiernos sin provocar la indignación internacional. Para ello dispone de una vitrina ideológica: La Albert Einstein Institution del filósofo Gene Sharp. ¿Cuales son las etapas del "Golpe blando"?

De acuerdo al politólogo estadounidense Gene Sharp, la estrategia del ’golpe suave’ puede desarrollarse por etapas jerarquizadas o simultáneamente.
1ra etapa: ablandamiento (empleando la guerra de IV generación)
1.- Desarrollo de matrices de opinión centradas en déficit reales o potenciales.
2.- Cabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento.
3.- Promoción defactores de malestar, entre los que destacan: desabastecimiento, criminalidad, inseguridad, manipulación del dólar, paro patronal (lockout) y otros.
4.- Denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad
2da etapa: deslegitimación
1.- Manipulación de los prejuicios anti-comunistas o anti-populistas.
2.- Impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades públicas.
3.- Acusaciones de totalitarismo y pensamiento único.
4.- Fractura ético-política.
3ra etapa: calentamiento de calle
1.- Fomento de la movilización de calle.
2.- Elaboración de una plataforma de lucha que globalice las demandas políticas y sociales.
3.- Generalización de todo tipo de protestas, exponenciando fallas y errores gubernamentales.
4.- Organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas (no respeto a las instituciones) que radicalicen la confrontación
4ta etapa: combinación de diversas formas de lucha
1.- Organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria.
2.- Desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad.
3.- Impulso de campaña de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar los organismos de seguridad
5ta etapa: fractura institucional
1.- Sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamiento militares, se obliga la renuncia del presidente.
2.- En casos de fracasos, se mantiene la presión de calle y se migra hacia la resistencia armada.
3.- Preparación del terreno para una intervención militar o el desarrollo de una guerra civil prolongada.
4.- Promoción delaislamiento internacional y el cerco económico.
Viendo las experiencias que sacudieron a Latinoamérica en estos últimos años, cuyos golpes blandos fueron exitosos en los casos de Paraguay y Honduras (fracasaron en Venezuela, Ecuador y Bolivia). ¿Estamos ante la tercer etapa del proceso de desestabilización y golpe?. El intelectual francés TerryMeyssan, nos cuenta sobre el rol de los promotores de esta novedosa forma de derrocar gobiernos que no son de agrado a los designios de Washington: la Albert Einstein Institution.
La no violencia como técnica de acción política puede ser utilizada con cualquier fin. En los años 80, la OTAN se interesó por su posible uso para organizar la resistencia en Europa después de una invasión del Ejército Rojo. Hace quince años que la CIA la utiliza para derrocar gobiernos recalcitrantes sin provocar la indignación internacional. Para ello dispone de una vitrina ideológica: la Albert Einstein Institution del filósofo Gene Sharp. La Red Voltaire revela la sorprendente actividad de esta oficina, de Lituania a Serbia pasando por Venezuela y Ucrania.
Desconocido para el público, Gene Sharp elaboró una teoría sobre la no violencia como arma política. Por cuenta de la OTAN y más tarde de la CIA, formó a los líderes de los golpes de Estado suave de los últimos 15 años.
Desde los años 50, Gene Sharp estudió la teoría de ladesobediencia civil de Henry D. Thoreau y Mohandas K. Gandhi. Para estos autores, la obediencia y la desobediencia son cuestiones morales o religiosas antes que políticas. Ambos oponen una ley superior a un orden civil. Sin embargo, la práctica de sus convicciones tuvo consecuencias políticas, de manera que lo que consideraban como un fin en sí puede ser percibido como un medio. La desobediencia civil puede ser considerada entonces como una técnica de acción política, incluso militar.
En 1983, Gene Sharp crea el Programa sobre las Sanciones No Violentas en el Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard. Allí desarrolla investigaciones en ciencias sociales sobre el posible uso de la desobediencia civil por parte de la población de Europa occidental ante una hipotética invasión de las tropas del Pacto de Varsovia.
Simultáneamente, funda en Boston la Albert Einstein Institution con la doble misión de financiar sus investigaciones universitarias y de aplicar sus modelos a situaciones concretas. En 1985 publica una obra sobre Cómo Hacer que Europa sea Inconquistable cuya edición europea incluye un prefacio de George F. Kennan, padre de la Guerra Fría.
En 1987, la asociación cuenta con subvenciones del Instituto de EstadosUnidos por la Paz (U.S. Institute for Peace) y organiza seminarios para adiestrar a los aliados en la defensa mediante la desobediencia civil ante un ocupante comunista. El general Georges Fricaud-Chagnaud introduce así el concepto de «disuasión civil» en la Fundación de Estudios de la Defensa Nacional.
El general Edward B. Atkeson, a la sazón destacado por el ejército estadounidense ante el director de la CIA , integra entonces el Instituto al dispositivo de la red stay-behind de ingerencia estadounidense en los Estados aliados.
La focalización sobre el carácter moral de los medios de acción permite evacuar todo debate sobre la legitimidad de la acción. La no violencia, que se admite como buena en sí misma y se asimila a la democracia, da un aspecto presentable a acciones secretas intrínsecamente antidemocráticas.
Es en 1989 cuando se produce el despegue de la Albert Einstein Institution. Gene Sharp prodiga entonces sus consejos a movimientos anticomunistas. Participa en el establecimiento de la Alianza Democrática de Birmania -una coalición de notables anticomunistas que logra rápidamente entrar al gobierno militar-, y del Partido Progresista Democrático de Taiwán -que milita por la independencia de la isla ante la China comunista, mientras que Estados Unidos se opone oficialmente a ella.
También unifica los diferentes grupos tibetanos de oposición en torno al Dalai Lama. Trata, además, de formar dentro de la OLP un grupo de disidentes capaz de llevar a los nacionalistas palestinos a renunciar al terrorismo, les procura una formación secreta en la embajada de Estados Unidos en Tel Aviv, en contacto con el coronel Reuven Gal , director de Acción Sicológica dentro de las fuerzas armadas israelíes.
Al darse cuenta del potencial que representa la Albert Einstein Institution, la CIA destaca ante ella a un especialista en acción clandestina, el coronel Robert Helvey, decano por aquel entonces de la Escuela de Formación de Agregados Militares de Embajadas.
«Bob» introduce a Gene Sharp en Birmania para que dé una formación ideológica a la oposición sobre la premisa de una oposición no violenta a la junta militar más sanguinaria del mundo, o sea criticar su falta de visión sin poner el sistema en tela de juicio. Helvey hace así una selección entre los «buenos» opositores y los «malos» en un momento crítico para Washington: la verdadera oposición, dirigida por la señora Suu Kyi, marca puntos constantemente y representa una amenaza para el régimen pro estadounidense.
«Bob» hace su trabajo con facilidad, sobre todo porque conoce personalmente a todos los protagonistas por haber sido él mismo agregado militar en Rangún de 1983 a 1985 y haber participado en la estructuración de la dictadura. Jugando un doble juego, el coronel Helvey dirige simultáneamente una acción de apoyo militar clásico a la resistencia Karen: al armar y controlar una guerrilla limitada, Washington desea, en efecto, conservar un medio de presión sobre la junta militar.
Siempre presente, a partir de entonces, allí donde estén en juego los intereses estadounidenses, Gene Sharp y su asistente Bruce Jenkins llegan a Pekín en junio de 1989, dos semanas antes de los sucesos de Tiananmen. Ambos serán rápidamente expulsados por las autoridades chinas.
En febrero de 1990, la Albert Einstein Institution organiza una Conferencia sobre las Sanciones No Violentas que reúne a 185 especialistas de 16 países alrededor de los coroneles Robert Helvey y Reuven Gal. Nace así el principio de una internacional de la lucha anticomunista que movilice las poblaciones en una acción no violenta.
El profesor ThomasSchelling , célebre economista y también consultante de la CIA, se une al Consejo Administrativo de la Institution. El presupuesto oficial de esta sigue siendo estable aunque en realidad dispone de abundante financiamiento proveniente del International RepublicanInstitute (IRI), una de las cuatro ramas de la NationalEndowment for Democracy (NED/CIA).
Al mismo tiempo, los países bálticos proclaman su independencia. Al cabo de una prueba de fuerza con Mijail Gorbatchov, aceptan posponer la decisión por 2 o 3 años para dar tiempo a negociar los términos. Sin más espera, Gene Sharp y su equipo viajan a Suecia en octubre de 1990 y preparan allí a varios políticos lituanos para que organicen una resistencia popular al Ejército Rojo.
Meses más tarde, en mayo 1991, cuando estalla la crisis y Gorbatchov despliega sus fuerzas especiales, Gene Sharp sirve de consejero al partido separatista Sajudis (Grupo de Iniciativa por la Perestroika). Durante la crisis, Sharp se mantiene cerca de Vytautas Landsbergis.
En junio de 1992, el ministro de Defensa de la Lituania independiente, Audrius Butkevicius, organiza un simposio de homenaje a la acción decisiva de la Albert Einstein Institution durante el proceso de independencia de los países bálticos.
Cuando EstadosUnidos comienza su rearme, en 1998 , la Albert EinsteinInstitution se convierte en un instrumento más de una estrategia expansionista. Provee ideología y técnica a Otpor («Resistencia»), un grupo de jóvenes opositores al presidente Slobodan Milosevic.
Simultáneamente interviene en la provincia de Kosovo para orientar al LDK de Ibrahim Rugova. Rugova resulta inútil para la política de Washington durante la guerra de Kosovo, pero Otpor aparece rápidamente como una alternativa para derrocar a Milosevic, a la sazón más popular que nunca después de haber resistido a la OTAN.
El coronel Helvey forma a los cuadros de Otpor durante seminarios organizados en el hotel Hilton de Budapest. Los dólares corren a mares con tal de acabar con el último gobierno comunista de Europa. El encargado de dirigir localmente la operación es el agente Paul B. McCarthy, discretamente instalado en el hotel Moskva de Belgrado hasta que Milosevic dimite en octubre del 2000.
En septiembre de 2002, Gene Sharp se encuentra en La Haya para adiestrar a los miembros del Iraqi National Council que se preparan para regresar a Irak en la estela del ejército estadounidense.
En septiembre de 2003 es también la Albert Einstein Institution quien aconseja a la oposición poner en tela de juicio el resultado de las elecciones y organizar manifestaciones hasta obtener la renuncia de Eduard Shevarnadze, durante la «revolución» de las rosas, en Georgia.
Cuando el golpe de Estado fomentado por la CIA fracasa en Venezuela, en abril de 2002, el Departamento de Estado recurre también a la Albert Einstein Intitution. Esta aconseja a los dueños de empresas durante la organización del referéndum revocatorio contra el presidente Hugo Chávez. Gene Sharp y su equipo guían a los dirigentes de Súmate durante las manifestaciones de agosto de 2004.
Siguiendo una técnica que ya se ha hecho clásica, estos últimos lanzanacusaciones de fraude electoral y exigen la salida del presidente. Logran sacar a la calle a la seudo-burguesía de Caracas, pero el apoyo popular al gobierno de Chávez es demasiado fuerte para permitir que sea derrocado. En definitiva, los observadores internacionales no pueden hacer otra cosa que reconocer la legalidad de la victoria de Hugo Chávez.
Gene Sharp fracasa en Bielorrusia y Zimbabwe al no haber podido reclutar y adoctrinar a tiempo la cantidad de manifestantes necesaria. Durante la «revolución» naranja, en noviembre de 2004, volvemos a encontrar en Kiev al coronel Robert Helvey.
Finalmente, es de destacar que la Albert Einstein Institution ha comenzado a adiestrar agitadores iraníes.
Y ¿por qué «Albert Eistein»? Se trata de un nombre que sirve para
evitar las sospechas. El primer libro de Gene Sharp sobre el estudio de los métodos de Gandhi, comienza por un prefacio firmado por Albert Einstein. Pero, la obra fue redactada en 1960, cinco años después de la muerte del sabio.
Por consiguiente, Albert Einstein no escribió el texto para la obra de Sharp. Este último no hizo que reproducir en su libro un artículo del científico sobre la no violencia.

Tomado de http://www.voltairenet.org/article123805.html, el 17 de mayo de 2013.

viernes, 10 de mayo de 2013

LA OPINIÓN. Julian Cotillo

INFLUENCIA DE LOS MEDIOS EN LAS SOCIEDADES



El terrorismo mediático es un concepto bajo debate hoy en día en América Latina y el mundo, y especialmente en Venezuela, donde hemos realizado y primer Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático en respuesta a la reunión semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa, que tomó lugar en Caracas del 28 al 30 de marzo.
El primer caso que legalmente y formalmente implicó a los medios de comunicación en actos de genocidio y violencia contra la sociedad fue en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, en donde el dueño de una emisora de radio fue declarado culpable por haber incitado la violencia, contribuyendo al genocidio de más de 800 mil personas de los tribus Tutsis y Hutus en el año 1994. La sentencia del Tribunal Internacional fue dada en el 2006 y ha abierto la posibilidad de considerar a los medios de comunicación privados ya no como “observadores” e “informantes” de la sociedad, sino miembros activos y poderosos que deben asumir sus responsabilidades. Presentar las opiniones propias como si fueran información es un acto premeditado para implantar esas opiniones en la mente del receptor.


Julian Cotillo

sábado, 13 de abril de 2013

A VOTAR POR NICOLAS MADURO, POR EL HONOR DE CHÁVEZ Y POR EL AMOR A NUESTRO PUEBLO




Señala Roberto Hernández Montoya, en Aporrea, del 06.04.2013, que:
Son antiguas como la humanidad. Guerra mugrienta contra la población indígena a partir de 1492, de la que la propaganda conquistadora dijo que era pagana, bárbara, violenta, bruta, indolente, fea, traidora, etc. Justificaron así el peor holocausto recordado, en que mataron a decenas de millones y quienes sobrevivieron quedaron para una servidumbre atroz.
Guerra mugrosa contra la población trasplantada del África, esclavizada, calificada de maloliente, indolente, bruta, perezosa, fea, malvada, pendenciera, etc. Cómo se ensañaron con el Negro Miguel, por ejemplo.
Guerra nauseabunda contra la población judía: pagana, deicida, traidora, que ejecutaba ritos con criaturas que inmolaban de modos horripilantes. Se le recriminaron todos los males de Alemania. Te dejaba tu pareja y la culpa era de la judería. Era una raza degenerada y no sé cuántas imbecilidades más.

Así, nuestra Latinoamérica no ha estado exenta de tales bajezas e infamias desde el momento en que los españoles invadieron estas tierras.

Durante el siglo XX, esa guerra mugrienta logró adormecer a nuestros pueblos, retrasarlos, disminuirlos hasta llegar a embrutecerlos a través de una educación “fraccionada” (dedícate sólo a lo que estudias!), un bombardeo de shows visuales y auditivos que, bajo el pretexto de entretener, banalizan temas de relevancia para todos los ciudadanos del mundo, y una “información” mediatizada: sólo es conocido lo que interesa a los pequeños grupos capitalistas propietarios de los grandes medios de comunicación mundial!

Sin embargo, como si fuera un designio de la providencia, cada doscientos (200) años esta Patria Grande pare un gran hombre.

En una época fue Bolívar, y muchos fueron sus logros, pero que no pudieron consolidarse después de su muerte, posiblemente porque encontró un pueblo inmaduro frente a un poder oligarca muy anclado.

Recientemente, también en Venezuela, fue Hugo Rafael Chávez Frías, quien con coraje, disciplina, estudio y amor por su pueblo, se empeñó a consolidar la libertad de Venezuela y de la Patria Grande, de cara al neocolonialismo impuesto desde EEUU (mucho más atroz que el español de hace 500 años).

Los logros del Comandante no fueron pocos, y no es el propósito describir cada uno de ellos, pero el que se considera más trascendente fue el énfasis en “transformar el hombre” para su superación en lo colectivo y en lo individual, en contra de los intereses imperiales del Norte y de la burguesía criolla, cuyo único propósito siempre fue enriquecerse con los recursos del país a expensas de la mayoría del pueblo venezolano.

Esa ha sido la razón de los innumerables ataques que sufrió Hugo Chávez Frías, tal como lo expresa Roberto Hernández Montoya:
En más de 14 años hemos tenido una versión de guerra mugrienta en Venezuela y así que se acerquen las elecciones iremos viendo nuevas y más atroces bajezas contra el gobierno. Vendieron Corpoelec a la China; transfirieron $ 20.000.000.000 al Banco de Cuba; Chávez no murió en Venezuela sino en Cuba; cambiaron el féretro camino del hospital a la Academia Militar; fue embalsamado por unos italianos, ¿o eran rusos?, el 3 de enero 2013, a un costo de 880 mil dólares; 13 toneladas de oro fueron trasladadas del Banco Central a Cuba en un avión ruso. Y así sucesivamente.

Ahora, después de la desaparición física de Chávez (natural o inducida), todo un pueblo se enfrenta a una encrucijada histórica: SEGUIR IMPULSANDO EL PROCESO REVOLUCIONARIO, BOLIVARIANO, CHAVISTA Y SOCIALISTA DEL SIGLO XXI.

Es de preguntarnos, ¿el pueblo habrá aprendido lo suficiente del ideal transmitido de Chávez?, ¿habrá crecido lo suficiente para comprender la mentira de la oposición oligarca y esclavista?, ¿habrá internalizado la importancia de la disciplina para conseguir que los sueños de libertad se conviertan en realidad?, ¿será que ese pueblo logro entender la necesaria obligación de separar los intereses domésticos y particulares de los intereses del colectivo y patrio?, y ¿será que el venezolano se convirtió en el necesario pueblo aguerrido para empoderarse de los destinos de la patria, tal como fue planificado por el Comandante?

YO CREO QUE SÍ, aunque sea en una fase “adolescente”.

Esta teoría está por verificarse mañana, 14 de abril de 2013, a 11 años del golpe de estado que fuera asestado por la oligarquía criolla con el apoyo del Imperio del Norte (EEUU).

El 14 de abril de 2013, comenzará una nueva fase, un nuevo reto para la Revolución Bolivariana y para la libertad de los pueblos de Sur América y del Caribe.

Tengo toda mi confianza puesta en el gran pueblo Venezolano, y sé validará mañana en la noche; así como también tengo la esperanza de la capacidad de los líderes de la Revolución (entrenados y orientados por Chávez) para enfrentar y vencer todos los obstáculos que vendrán en los próximos año.

MAÑANA NOS TOCA A NOSOTROS, EL PUEBLO LLANO, DEMOSTRAR NUESTRA PROPIA TRANSFORMACIÓN Y CRECIMIENTO.

El país, la Revolución y nuestra propia libertad están en nuestras manos… SALGAMOS A VOTAR POR MADURO por el honor de nuestro Comandante, por la República Bolivariana de Venezuela y por la Patria Grande.

Seguiremos viviendo y venciendo!!!

miércoles, 22 de junio de 2011

EL IMPERIO CONTRA-ATACA


Estados Unidos está creando un nuevo sistema de difusión de ideas

“Shadow”, “La Voz de América” de la administración Obama.


Hace un par de semanas, el rotativo norteamericano “The New York Times”, daba a conocer un nuevo proyecto de la administración Obama llamado “Shadow”  que se creará con la finalidad de llegar a los líderes de las revoluciones en países con regímenes autoritarios. Basado en un maletín generador de una red propia, serviría para dar a difundir las ideas insurgentes, comparable a “La Voz de América”, emisora nacida durante el transcurso II Guerra Mundial.

El jugoso caramelo que están suponiendo las redes sociales para países con intereses en derrocar los regímenes autoritarios ha llevado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, apoyado por su lugarteniente Hillary Clinton, a lanzarse de lleno en crear un sistema de conexión con los disidentes en todos esos países; el último, lo dio a conocer hace un par de semanas The New York Times, una maleta con internet preparada para evitar las frecuencias de los enemigos pero que conecta de una forma sencilla a los detractores de los gobierno autoritarios a través de una red propia, ‘Shadow’, internet en la sombra.
El método es novedoso pero el fin no. No hay que olvidar que, desde Estados Unidos, se han intentado controlar a lo largo de la historia los movimientos, las guerras y revoluciones mundiales a través de diversos sistemas; claro ejemplo de ello es la emisora “La Voz de América”.
Este sistema se comenzó a usar el 24 de febrero de 1942, momento en el que el locutor William Harlan Hale afirmó en alemán: “Aquí habla una voz desde América. Todos los días, a esta hora, le traeremos noticias de la guerra. Las noticias pueden ser buenas. Las noticias pueden ser malas.
Nosotros le diremos la verdad”.
Su difusión ha logrado una gran relevancia en países con regímenes dictatoriales dentro en Latinoamérica, emitiendo desde Miami, Cuba es un gran ejemplo de su aplicación.
Con anterioridad, otro sistema  de onda corta era usado con las mismas finalidades. Se creó en 1941 y se trata del “Foreign Information Service”, que producía programas enfocados a las poblaciones de Europa y Asia. En Afganistán, en los últimos años, EEUU ha desarrollado, con gran coste, unos 50 millones de euros, el sistema de comunicación a través de torres para evitar irrupciones en su difusión de información.
Ahora, la administración Obama intentará implantar el sistema de “Internet in a suitcase”, la maleta que gracias a su fisionomía pasaría inadvertida entre los ejércitos y autoridades de los países autoritarios y permitiría difundir los mensajes a través de un softwate que conectaría con todo tipo de dispositivos: ordenadores, portátiles, Smartphone.
El rotativo norteamericano que dio a conocer el proyecto norteamericano señalaba que dicho maletín se convertirá, en cuestión de segundos, en una antena de transmisión portátil de comunicaciones, acompañado de una unidad de CV/DVD y dispositivo de almacenamiento masivo USB.
Este proyecto, está destinado a desarrollarse dentro del departamento de Estado, que dirige la propia Hillary Clinton, y que subvenciona con alrededor de dos millones de dólares. La propia secretaria de Estado, tiene mucha fe en el recién pensado programa de difusión de ideas norteamericanas: “Estamos viendo más y más que la gente alrededor del mundo está utilizando internet, servicios móviles y otras tecnologías para hacerse escuchar contra la injusticia y para realizar sus sueños. Hay una oportunidad histórica para crear un cambio positivo, cambiar lo que Estados Unidos apoya”, declaraba hace días.
Pero no todo es de color de rosa declaran desde el país norteamericano. Una vez creado dicho sistema y sus intenciones de difundir determinados mensajes a través de él, surge el problema, ¿Cómo se llega a los opositores, líderes revolucionarios y disidentes para facilitarles dicha logística? Como afirman en algunos sites “la tecnología es sólo una parte de la ecuación” pero sólo Obama y los servicios de inteligente norteamericanos, tienen la respuesta.

sábado, 11 de junio de 2011

DESPLIEGUE MILITAR DEL IMPERIO EN AMÉRICA

COMANDO SUR DE USA
TRIBUNA POPULAR TP/ESPECIAL, 11 JUN, 2011.- La estrategia del control militar actúa como el sustento clave de la dominación económica, política y social de EEUU en América Latina. En consecuencia, cualquier investigación objetiva (y realista) sobre el proceso de desarrollo de la actividad militar y de los aparatos de seguridad de América Latina arroja invariablemente la siguiente confirmación: Los ejércitos, las policías y los servicios de inteligencia de los países regionales (salvo Cuba) mantienen (en diversos grados de desarrollo) relaciones de cooperación militar, entrenamiento, provisión de armas y de tecnología con el Comando Sur de EEUU.
De estos programas de inserción a la estrategia militar de EEUU, no están exentos -paradojalmente-  los propios países que hoy (por derecha y por izquierda)  critican y rechazan la instalación de nuevas bases militares de EEUU en Colombia.
Es más, ninguna fuerza armada regional (salvo Cuba) mantiene una posición independiente ni sustenta una hipótesis de conflicto alternativa al decálogo militar y doctrinario de Washington en América Latina.
La estrategia de control económico, político y social de América Latina, se cierra  con la estructura operativa del control militar  en la cual se insertan -a modo de satélites- los gobiernos, las fuerzas armadas y las policías de toda la región que operan bajo la acción coordinada de los planes de EEUU para América Latina.
Desde hace más de 20 años, en  América Latina la democracia de mercado (el "poder blando") convive con la cadena de bases y el Comando Sur cuya misión es preservar la hegemonía y el control militar norteamericano en la región (el "poder duro").
Se trata de una estrategia de "dos caras" orientada a preservar el dominio  geopolítico y militar  del imperio norteamericano en su histórico Patio trasero.
Con el "poder blando" como alternativa de dominio,  la estrategia geopolítica  imperial norteamericano desarrolla simultáneamente -a nivel complementario- la estrategia del "poder duro" con despliegue militar-nuclear y bases desplegadas por todo el planeta, además de tropas listas para actuar allí donde la situación lo requiera.
Actualmente el despliegue militar global de EEUU, se divide en cinco comandos regionales: 1) Joint Forces Command (USJFCOM) para la región de América del Norte, 2) Southern Command (USSOUTHCOM) para América Central y del Sur, 3) Pacific Command (USPACOM) para Asia y Oceanía, 4) European Command (USEUCOM) para Europa y África, 5) Central Command (USCENTCOM) para las regiones del noreste y cuerno africano, Península Arábiga, Golfo Pérsico y Asia Central.
El 1 de octubre de 2007 entró en operaciones el USAFRICOM, o AFRICOM, un Mando Combatiente Unificado del Pentágono, responsable de las operaciones militares de EEUU en relación con las 53 naciones africanas (excepto Egipto). Pasó  a ser totalmente autónomo y operativo el 30 de septiembre de 2008.
Desde 1903 a 1999 la sede central del Comando Sur de EEUU estuvo en el canal de Panamá. A partir de 1997, y luego del acuerdo Carter-Torrijos, su centro operacional se trasladó a Miami,  Florida.
A partir del año 2000 el Pentágono comenzó a  operar a través del Comando Sur el nuevo sistema de control militar regional, a través de los llamados puntos de avanzada de operación, con el nombre de Forward Operation Location (FOL)
Estos puntos de operación militar FOL fueron diseñados como centros de "Movilidad estratégica" y " utilización de fuerza decisiva," en guerras de relámpago, con bases y tropas aerotransportadas de despliegue rápido.
De esta manera, en América Latina, la democracia de mercado norteamericana convive con la cadena de bases y la Cuarta Flota cuya misión es preservar la hegemonía militar norteamericana en la región y rodear las grandes fuentes de energía, agua potable y biodiversidad que en un futuro podrán asegurar la supervivencia del Imperio USA.
En este escenario estratégico, el Comando Sur de EEUU (USSOUTHCOM), el ensamblador operativo de la estrategia militar, incluye en su "área de responsabilidad" a 32 naciones: 19 en América Central y América del Sur, y 13 en el Caribe.
Operativamente, el Comando Sur se divide en cuatro regiones: Centroamérica, Caribe, Sistema Andino y Cono Sur.
En 1997, el área de responsabilidad del Comando Sur se expandió para incluir “el Mar Caribe, el Golfo de México, y una porción del Océano Atlántico”, que previamente había sido responsabilidad del Comando Atlántico.
En 2008, la estructura operativa del Comando Sur se complementó  con el relanzamiento de la Cuarta Flota de guerra, con radio de acción en los océanos Pacífico y Atlántico y en las aguas territoriales de América Latina.
El Comando Sur de EEUU en América Latina se autodefine  como un "comando de modelo unificado" cuya reestructuración y expansión de su arquitectura estratégica "nos permitirá continuar con la Guerra Contra el Terrorismo de una manera más efectiva".
Las estrategias operativas del Comando Sur se orientan en primer término al control militar-estratégico de las fuentes de recursos naturales vitales para la supervivencia futura de EEUU: Reservas energéticas, agua, y riquezas de biodiversidad.
Bajo el marco doctrinario de la "defensa de la seguridad regional" amenazada por el "terrorismo", el "narcotráfico", y el "crimen organizado", el Comando Sur realiza la unificación y coordinación de los ejércitos regionales mediante acuerdos de cooperación militar, que incluyen provisión de entrenamiento, de armas y de tecnología militar.
El 21 de julio del 2004, el General Bantz J. Craddock, entonces jefe del Comando Sur declaró ante el Comité del Senado para Servicios Armados, que su prioridad principal sería “continuar con la Guerra en Contra del Terrorismo en el Área de Responsabilidad de Comando Sur”.
Bajo estas consignas, el Comando Sur a través de su Estrategia de Seguridad y Cooperación (Theater Security Cooperation Strategy) integró a todos los gobiernos y fuerzas armadas de la región a su diseño de estrategia continental orientada a preservar la "seguridad" y la "gobernabilidad democrática" de la región.
La nueva hipótesis de conflicto
Todos los ejércitos y policías locales, sin excepción (salvo Cuba), se alinean actualmente  en las tres hipótesis de conflicto diseñadas por el Comando Sur para toda la región: Guerra contra el "terrorismo", guerra contra las drogas, y guerra contra el "crimen organizado".
Ya desaparecido el "peligro rojo" con la URSS, y con un creciente proceso de conflictos sociales en varios países del área, la estrategia militar de Washington busca nivelar a las inteligencias militares y policiales regionales en la nueva hipótesis de conflicto global: la "guerra contraterrorista" que sustituye en el tiempo a la "guerra antisubversiva aplicada por las dictaduras militares de la década del setenta.
Con la desaparición de la guerra por áreas de influencia con la URSS, las viejas consignas "anticomunistas" de las  dictaduras militares formadas en la Escuela de las Américas fueron sustituidas gradualmente por las banderas de la lucha contra el terrorismo, las drogas y el crimen organizado con las que hoy  EEUU justifica su injerencia intervencionista en la región latinoamericana.
Las nuevas hipótesis de conflicto regional y las coordenadas de control militar-estratégico se trazan a partir de la estrategia global de la "guerra contra el terrorismo", que reemplaza en la lógica doctrinaria imperial a la "guerra contra el comunismo" de la década del setenta y de la era reaganiana en Latinoamérica.
De la misma manera que su antecesora, la "guerra antisubversiva", equipó y adiestró a los ejércitos militares dictatoriales latinoamericanos, hoy la "guerra contra el terrorismo"  repite el ciclo en un estadio superior y con regímenes "democráticos".
Durante la Guerra Fría, las hipótesis de conflicto y las evaluaciones de la seguridad nacional de los EEUU en  América Latina fueron casi exclusivamente relacionadas con el avance de las organizaciones de la izquierda armada  en América.
En 1990 el Comando Sur redefinió su misión de manera que incluyera la defensa en contra de lo que se definió como amenazas "emergentes" y "no tradicionales", principalmente el tráfico de drogas.
A partir del  Acta de Autorización de Defensa de 1990, el Departamento de Defensa estadounidense (Pentágono) comenzó  a desarrollar una nueva estrategia de control militar en América Latina.
A partir de la gestión de la administración Clinton, el Pentágono comenzó a justificar una nueva escalada  militar en la región argumentada en programas de guerra contrainsurgente contra la "narcoguerrilla".
En 1999, último año del que se dispone de datos oficiales, EEUU entrenó a unos trece mil militares y policías latinoamericanos.  Por lo menos dos tercios de esa cifra fueron formados y entrenados en sus propios países por equipos móviles y oficiales de las fuerzas especiales de EEUU, que operaban bajo los programas de las Fuerzas Especiales para Entrenamiento Antidrogas y despliegues  de Intercambio Conjunto Combinado para la lucha contra los narcóticos.
En el 2002, durante la gestión de Bush, el Congreso de EEUU aprobó una "expansión de la misión” para las operaciones del Comando Sur, y la ayuda militar regional  y el entrenamiento que anteriormente estaba limitado a la lucha "antinarcóticos", comenzó a ser canalizada masivamente para la "guerra contra el terrorismo".
En marzo de 2005, el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, visitó América Latina para  imponer acuerdos concretos contenidos en la nueva estrategia de guerra contraterrorista global que Washington y el Pentágono ya tenía diseñada para la región, tal cual como fue expuesta en el Congreso estadounidense por el jefe de la CIA, Porter Goss, y el entonces comandante del Comando Sur de EEUU, general Bantz Craddock.
Operativamente, la "guerra contraterrorista" busca alinear -mediante acuerdos de cooperación militar, tratados, entrenamiento y operaciones conjuntas- a los servicios de inteligencia, policías y ejércitos regionales en un plan estratégico de "combate contra el terrorismo", cuyo eje organizador y operativo se centraliza en el Comando Sur de Estados Unidos.
Así como los preceptos doctrinarios de la "doctrina de seguridad nacional" de la década del setenta  identificaron al "subversivo" como el principal enemigo de la "libertad" y el "orden", la nueva doctrina sitúa al "narco-terrorista" como la fuente del "caos" y la "violencia" que amenazan por igual a toda la región.
Detrás del "narco-terrorista" se agazapan el negocio de las drogas, la prostitución, las mafias y las armas, pero, básicamente en sus entrañas acechan los viejos fantasmas del "caos" y de la "violencia", cuyo enganche con los conflictos sociales sintetiza el flamante objetivo neo-represor de la "guerra contraterrorista" adoptada por todos los gobiernos latinoamericanos (salvo Cuba).
Entrenamiento y formación doctrinaria
De esta manera, y a partir de la administración Bush, se produjo la nueva inserción operativa nivelada de las fuerzas armadas, las policías y los servicios de inteligencia regionales en la estrategia de "guerra contra el terrorismo",  combate contra el "narcotráfico" y el "crimen organizado", de acuerdo con planes operativos e hipótesis de conflicto elaborados por el Comando Sur (Pentágono) y la CIA (inteligencia exterior USA), instrumentados mediante convenios militares y económicos de los gobiernos con Washington.
Sobre la base de esta nueva hipótesis de conflicto regional,  todos los ejércitos y policías regionales participan (desigual y combinadamente) de ejercicios militares periódicos con las fuerzas del Comando Sur, y sus oficiales, tanto de nivel intermedio como de estado mayor, son entrenados por expertos militares y de inteligencia de EEUU.
De acuerdo con informes del Comando Sur, oficiales latinoamericanos (tanto militares, como de seguridad e inteligencia, desarrollan cursos de "especialización" en más de 100 instituciones militares y de inteligencia de EEUU.
El Comando Sur estadounidense provee entrenamiento, en EEUU y en los países de de origen, a  oficiales de 32 naciones a lo largo de la región latinoamericana. En el periodo de 1999-2003, oficiales de las fuerzas especiales de EEUU entrenaron a 72.495 miembros de las fuerzas armadas latinoamericanas y del Caribe, según informes oficiales. El número de entrenados saltó de 13.785 en 1999 a 22.831 en 2003.
Según informes del  Programa de Formación y Entrenamiento Militar Internacional  elaborado por el Comando Sur, solamente en el año 2002, de estos cursos de formación participaron 2.684 oficiales latinoamericanos.
La región latinoamericana y la caribeña conforman aproximadamente el 40% de las fuerzas regionales militares y policiales entrenadas por los EEUU, según informes del Comando Sur.
Colombia es el país con más entrenados (12.947 en el 2003). El otro país que posee más de mil entrenados es Bolivia (2.045). A lo largo del continente latinoamericano, el Comando Sur USA entrena tropas especiales y policía, incluso en las naciones más pequeñas como la República Dominicana y Antigua.
También México es parte del programa de entrenamiento, las naciones de América Central, (incluyendo Belice), y todas las naciones sudamericanas, excepto la Guyana Francesa.
Aunque las leyes de EEUU prohíben el entrenamiento de tropas extranjeras, el Pentágono no da informes detallados al Congreso acerca de dónde son entrenadas las tropas o qué unidades extranjeras están recibiendo formación.
El objetivo principal de estos cursos de especialización se orienta a "desnacionalizar" ideológicamente a los militares de los países del continente, y a formarlos bajo presupuestos operativos y doctrinarios funcionales a los planes USA de control militar estratégico de América Latina.
De la misma manera que el jefe de estado mayor de Honduras, el general golpista Romeo Vázquez, la mayoría de los oficiales superiores que acceden al comando de las fuerzas armadas regionales han sido formados en la Escuela de las Américas, hoy rebautizada como Instituto del Hemisferio Occidental de Cooperación para la Seguridad.
Atento a estos convenios de "cooperación militar" (en la lucha contra el narcoterrorismo y el crimen organizado), el Comando Sur, la CIA, el FBI, la DEA, y otras agencias USA, mantienen delegaciones en las fuerzas armadas, policías y servicios de inteligencia de todos los países (salvo Cuba, parcialmente Venezuela).
Desde estos emplazamientos dentro de los estados mayores de las fuerzas regionales, la agencia nacional de inteligencia militar (Pentágono), la CIA, el FBI, la DEA, monitorean toda la actividad militar, policial y de inteligencia de los países alineados en las políticas de "cooperación militar" con Washington.
A esto se agrega el entrenamiento mediante diez o doce ejercicios militares multilaterales anuales, intercambios regulares y cursos para oficiales de estado mayor ofrecidos en un nuevo Centro de Estudios para la Defensa Hemisférica en Washington.
Ejercicios conjuntos
El Comando Sur tiene una categoría para todas sus operaciones que se llama “Cooperación para la Seguridad”, cuyas actividades apuntan a “expandir la influencia de los EEUU, asegurar amigos, y disuadir a los adversarios políticos”.
Estas operaciones de seguridad van desde ejercicios militares conjuntos, a ayuda para desastres y programas de acción cívica. Unas veinte naciones participan, por ejemplo, en los ejercicios anuales denominados “Fuerzas Aliadas Humanitarias”, que instruyen a las fuerzas armadas locales como responder en caso de desastres.
En 2003, los ejercicios incluyeron 31 proyectos de ingeniería y 70 despliegues de tropas en la región. Los ejercicios militares conjuntos incluyen muchas operaciones navales, con sede en Uruguay y Perú.
El Comando Sur también patrocina algunos entrenamientos anuales y ejercicios conjuntos en conservación de la paz, encaminados a “fortalecer las habilidades de conservación de la paz, la cooperación y capacidades” de las fuerzas militares de la región.
Además, y encuadrado dentro de la nueva estrategia de "seguridad regional", el Comando Sur expandió su programa de Asistencia Humanitaria y Cívica, en el cual escuadrones de EEUU construyen infraestructura o proporcionan asistencia médica (98 de estos proyectos tuvieron lugar en países latinoamericanos en el año 2000).
En un reporte conjunto elaborado por el Centro para la Política Internacional, el American Working Group, y la Washington Office on Latin América, se advierte que los programas de Ayuda Cívica y Humanitaria transmiten un mensaje inapropiado que dice: "aliándose a los militares es la mejor forma de hacer las cosas en tu comunidad”.
En este marco, los nuevos Emplazamientos Operativos Avanzados (léase bases militares extendidas por toda América Latina), ofrecen renovadas posibilidades de contacto, al igual que una expansión de los seminarios, conferencias y otras actividades de Interacción Militar financiadas con presupuestos del Comando Sur.
De estos programas de inserción a la estrategia militar de EEUU, no están exentos -paradojalmente-  los propios países que hoy (por derecha y por izquierda) critican y rechazan la instalación de nuevas bases militares de EEUU en Colombia.
Países con gobiernos de izquierda o de derecha, desde Centroamérica, el Caribe, el Sistema Andino hasta el Cono Sur, albergan bases militares, mantienen sus fuerzas armadas alineadas en la "guerra contra el terrorismo", sustentan convenios de entrenamiento militar y participan de operaciones conjuntas con el Comando Sur de EEUU.
Nicaragua, cuyo presidente es Daniel Ortega, uno de los más firmes denunciantes y acusadores del gobierno de Uribe por la instalación de las bases militares de EEUU, fue sede, en junio de 2008, de ejercicios auspiciados por el Comando Sur de Estados Unidos y el Ejército de este país centroamericano con la participación de más de 500 militares de 22 países (de los 34) de América Latina
Al final de los ejercicios, el entonces jefe del Comando Sur, almirante James Stavridis, destacó el trabajo conjunto realizado por el Ejército y la Policía de Nicaragua "por sus excelentes esfuerzos en el combate al narcoterrorismo".
Fuente: IAR Noticias