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viernes, 26 de diciembre de 2014

EL PROGRAMA DE TORTURAS DE EEUU Y LA REACCIÓN CHINA

Recientemente, el Gobierno de China instó al de EE.UU. a ocuparse de sus propios asuntos y atender a las violaciones de los derechos humanos que ocurren en su nación, y a no interferir en los asuntos internos de otros países. Estas declaraciones fueron ofrecidas a propósito del llamado de Washington para la liberación de “presos políticos”.

La portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, señaló: “Instamos a Estados Unidos a ocuparse de las violaciones de los derechos humanos en su propio país, así como abstenerse de intervenir en los asuntos internos de otras naciones bajo el pretexto de defender esos derechos en calidad de árbitro".

Así respondió Chunying a las declaraciones ofrecidas por el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry en las que solicitaba a Pekín a liberar a Liu Xiaobo y a su esposa Liu Xia, entre otros.

En febrero pasado, China denunció una serie de violaciones de los derechos humanos cometidos en Estados Unidos durante el 2013.  En un informe publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado, China abordó el espionaje del Gobierno estadounidense contra sus propios ciudadanos que constituye "una flagrante violación de la ley Internacional y transgrede seriamente los derechos humanos".

Las violaciones de EEUU se resumen así:


  • Discriminación racial y de las mujeres, la violencia con armas, que cobra cada año 11 mil vidas en esa nación, los castigos crueles e inusuales en las cárceles, donde unos 80 mil prisioneros sufren confinamiento en solitario, algunos por más de 40 años.


  • La ausencia de EEUU en una serie de convenciones centrales sobre derechos humanos también relacionados con los derechos económicos, sociales y culturales, la de eliminación de todas formas de discriminación contra la mujer, la de los derechos de los niños y la de los discapacitados.

  • La alta tasa de desempleo en Estados Unidos, que afecta el 21 por ciento de las familias de bajos ingresos, y la cantidad de personas sin hogar, que aumentó 16 por ciento de 2011 a 2013.

  • Uso de niños como labriegos en el sector agrícola estadounidense, en detrimento de su salud física y mental.

China también se ha sumado a la lista de países que han condenado las brutales técnicas de interrogatorio ejecutadas por la CIA en centros de detención clandestinos o en la ilegal base militar estadounidense en Guantánamo.

Del progama de tortura de EEUU se ha se señalado que el Senado de ese país presentó un informe que detalla las brutales técnicas de interrogación por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) contra militantes capturados después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

El reporte completo cuenta con 6 mil páginas, sin embargo, solo se dio a conocer un resumen de 480 páginas que es altamente crítico de los controvertidos métodos de la CIA en sus esfuerzos por extraer información de sospechosos clave durante el mandato del expresidente George W. Bush.

​El informe revela que algunas de las personas fueron sometidas a duras tácticas de la CIA -realizadas en centros de detención clandestinos o en la base militar estadounidense en Guantánamo- entre las que se incluyen: 
- La simulación de ahogamiento o 'waterboarding'
- Los golpes
- Las humillaciones
- La exposición al frío
- La privación de sueño

El informe también documenta cómo uno de los altos miembros de Al Qaeda, Abdel Rahman al Nashiri, fue amenazado por los funcionarios con un taladro eléctrico, así como amenazas sexuales con una palo de escoba.

En este orden de ideas, ¿Qué dice la CIA?: El director de la CIA, John Brennan, dijo que la información extraída de las torturas efectuadas a sospechosos de terrorismo por esa agencia de inteligencia la década pasada fue "crucial" para entender a Al Qaeda y sigue siendo útil en la actualidad para sus esfuerzos contra el terrorismo.

En ese sentido, la agencia defendió que, a pesar de que cometió "errores" en su aplicación del programa, éste produjo información útil. "La inteligencia obtenida en el programa fue crucial para nuestro entendimiento de Al Qaeda y sigue aportando información para nuestros esfuerzos contra el terrorismo a día de hoy".

A pesar de la información que se ha filtrado, normalmente no se encuentra en los Carteles Mediáticos Occidentales alguna referencia a ello, así como tampoco se ha visto u oido algún pronunciamiento de organismos internacionales.

Estos elementos son reveladores de como EEUU se comporta, estructuralmente, como lo hacían los Nazis en el siglo pasado.

Fuente de información: http://telesurtv.net


miércoles, 24 de diciembre de 2014

BRADLEY MANNING O CHELSEA ELIZABETH MANNING

Chelsea Elizabeth Manning (nacida Bradley Edward Manning, Crescent, Oklahoma, 17 de diciembre de 1987), fue soldado y analista de inteligencia del ejército de los Estados Unidos. Manning cobró notoriedad internacional por haber filtrado a WikiLeaks miles de documentos clasificados acerca de las guerras de Afganistán —conocidos como los Diarios de la Guerra de Afganistán— y de Irak, incluidos numerosos cables diplomáticos de diversas embajadas estadounidenses y el video del ejército conocido como Collateral Murder ('asesinato colateral'). Tras tres años de prisión provisional, cuyas condiciones fueron controvertidas en algunos períodos, el Pentágono formuló una acusación formal contra Manning, y un tribunal militar le condenó en agosto de 2013 en primera instancia a cumplir una pena de 35 años de prisión y a su expulsión del ejército con deshonor.

El ejército de los Estados Unidos acusó a Manning de haber filtrado el video conocido como Collateral Murder ('asesinato colateral'), en el que se ve cómo un helicóptero estadounidense mata a un grupo de civiles en Irak del que formaban parte dos periodistas de la agencia Reuters, los documentos secretos que derivaron en las publicaciones de los Diarios de la Guerra de Afganistán el 25 de julio de 2010 y de los Registros de Guerra en Iraq el 22 de octubre de 2010, además de la filtración de los cables diplomáticos en WikiLeaks. En total casi medio millón de registros de las guerras de Irak y Afganistán, y más de 250.000 cables diplomáticos, que Manning reconoció haber divulgado en el transcurso del juicio al que fue sometido tres años más tarde.

Esta acusación fue posible debido a que el hacker colomboestadounidense Adrian Lamo delató la autoría de Manning de las filtraciones, pues en una conversación vía chat Manning le manifestó haber conseguido cables de guerra secretos referidos a las invasiones en Medio Oriente.
 
La detención de Manning se produjo en mayo de 2010 en Bagdad por el comando de Investigación Criminal del Ejército de los Estados Unidos, y condujo a su retención sin cargos durante más de un mes en una prisión militar en el Campamento Arifjan en Kuwait. Posteriormente trasladaron a Manning al centro de detención militar de Marine Corps Brig, en Quantico, en el estado de Virginia (Estados Unidos) para afrontar un proceso con la justicia militar de su país.

En diciembre de 2010 continuaba la detención de Manning en condiciones de máxima vigilancia (maximum custody detainee) y sometido a un aislamiento absoluto que algunas fuentes críticas consideraban como una forma de tortura. En enero de 2011, su abogado David Coombs, planteó una objeción formal contra el tratamiento que estaba recibiendo Manning y presentó una queja basada en el artículo 38 del Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ).

 En virtud de este artículo, «cualquier miembro de las Fuerzas Armadas que se crea perjudicado por su comandante en jefe puede solicitar una reparación. [...] Si la reparación es negada, se puede hacer una denuncia, y un oficial superior debe examinar la denuncia».

Según su abogado David Coombs, Manning permanecía en su celda 23 horas al día sin almohada, sábanas ni objetos personales. Su único ejercicio, según Coombs, era caminar por una habitación vacía. Cuando dormía debía quitarse toda la ropa excepto la ropa interior y entregarla a los guardias.

Se excluyó a Manning del programa de vigilancia a suicidas tras dos días en la sección, después de que el juez de la Oficina del Estado Mayor del Ejército así lo estableciera. 

El oficial de Asuntos Públicos de Quantico, Brian Villiard, aseguró que las condiciones de encarcelamiento de Manning se correspondían con el régimen de custodia máxima y que se intentaba prevenir que pudiera autolesionarse. Declaró así mismo a la cadena CNN que le estaban tratando como se hacía con «cualquiera que pudiera suponer un riesgo para la vida, la propiedad o la seguridad nacional».

El 27 de enero de 2011 el director de la prisión, el comandante James Averhart, fue sustituido por la comandante Denise Barnese. El portavoz de Quantico declaró que la sustitución había sido ordenada en octubre de 2010 y que no tenía relación con las declaraciones del abogado de Manning. El abogado aun así esperaba que la nueva directora revisase las condiciones de detención de Manning.

El 1 de febrero de 2011 Amnistía Internacional pidió al gobierno del Reino Unido que interviniera a favor del soldado Manning, dado que según la ley de ese país es ciudadano británico por tener una madre galesa, y que exigiese que sus condiciones de detención se ajustaran a la legalidad internacional. El 3 de febrero de 2011, David Coombs descartó la doble nacionalidad de su cliente: «Bradley Manning no tiene doble nacionalidad. Él es estadounidense, y está orgulloso de servir al Ejército de los Estados Unidos», agregó.

El 2 de marzo de 2011 se acusó oficialmente a Manning de 22 cargos, entre ellos el de «ayudar al enemigo» (civil o militar), que podrían traer como consecuencia la pena de muerte. El mismo día, los directores de la cárcel militar de Quantico decidieron someter a Manning a los protocolos habituales para evitar el suicidio en presos de alta seguridad, incluyendo dormir desnudo siete horas al día. Su abogado, David Coombs, recalcó que esta nueva regla violaba las normas militares y que no tenía justificación dado que el psicólogo del centro había descartado tal riesgo.

El 13 de marzo de 2011, P. J. Crowley, portavoz del Departamento de Estado del gobierno estadounidense, dimitió de su cargo tres días después de haber afirmado en una conferencia que el trato dado a Manning por el Pentágono era «ridículo, contraproducente y estúpido». En un comunicado en el que explicó sus motivos, reafirmó su convicción de que un trato demasiado duro a Manning podría tener consecuencias negativas para el país en el exterior.

El 16 de marzo de 2011, Human Rights Watch dijo que el Gobierno de Estados Unidos tendría que explicar el porqué de las condiciones a las que Manning estaba sometido.

A nivel mundial se organizó una campaña para salvar a Manning, entre los que se encontraba el fundador y actual responsable del sitio WikiLeaks, Julian Assange, argumentando que su actitud de filtrar información tan importante ha sido un acto de justicia para toda la Humanidad y que salvarlo es una «obligación moral».

La campaña más importante con este fin es la que se lleva adelante en el sitio BradleyManning.org, en colaboración con el sitio Courage to Resist.  

La recaudación de fondos lanzada por WikiLeaks a través de la Fundación Wau Holland para ayudar a sufragar los gastos de la defensa de Manning se vio dificultada en un primer momento por la suspensión de su cuenta en PayPal.

También se llevaron a cabo campañas de recolección de firmas virtuales por parte de Avaaz y de Amnistía Internacional para exigir un trato digno a este militar.

Daniel Ellsberg ―quien también filtró documentos confidenciales del Pentágono sobre la verdad de la guerra de Vietnam― comenzó una campaña para la liberación de Manning, así como un movimiento de personas de los Estados Unidos, Canadá, Países Bajos e Irlanda. Ellsberg comentó que Manning y Assange son sus héroes.

El 9 de septiembre de 2011 el Consejo de Europa publicó un informe que condenaba el «culto al secreto» que protege los crímenes de guerra y llamaba a una mayor protección de los denunciantes en todas partes. 
 
El informe señalaba a Manning como un supuesto «informador [que] debe ser tratado como tal» y con quien estamos «en deuda».
 
Los partidarios de Manning consideraron que el fallo del 30 de julio era extremo. Desde Gran Bretaña el fundador de la organización Wikileaks, Julian Assange señaló lo siguiente: “Esta es la primera condena de espionaje contra un denunciante en Estados Unidos, es un peligroso precedente y un ejemplo del extremismo seguridad nacional. Es un juicio miope que no puede ser tolerado y debe ser revertido. No puede ser que la transmisión de información veraz al público sea espionaje“.

Al conocer la sentencia del 21 de agosto, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) aseguró en un comunicado que "Cuando a un soldado que ha compartido información con la prensa se le impone un castigo mayor que a otros que han torturado o asesinado a civiles, es que algo funciona extremadamente mal en nuestro sistema de justicia".
 
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Chelsea_Manning, el 14 de diciembre de 2014 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

LA VERDAD SOBRE ALAN GROSS Y LOS ATAQUES IMPERIALES DE EEUU

 
Alan Gross, liberado este miércoles por Cuba, estaba detenido por trabajar en un programa para ingresar ilegalmente tecnologías de telecomunicaciones a Cuba para realizar labores de espionaje.
Alan Phillip Gross, de 65 años, es un ciudadano estadounidense, contratado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid por su sigla en inglés), que fue condenado en marzo de 2011 a 15 años de prisión en Cuba por trabajar en un programa para ingresar ilegalmente tecnologías de telecomunicaciones a Cuba y así realizar labores de espionaje.
Su arresto se produjo el 4 de diciembre de 2009 cuando estaba a punto de salir de Cuba, en lo que sería entonces su quinto viaje del año. Una investigación había permitido establecer vínculos estrechos entre él y los planes de cambio de régimen de Estados Unidos (EE.UU.) contra Cuba.
En febrero de 2011, el Tribunal Provincial de Justicia de Ciudad de la Habana recibió el expediente en el cual se acusa a Gross del delito de “Actos Contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado”. El juicio fue confirmado más tarde para el 4 de marzo del mismo año.
Pieza por pieza, en bolsos y maletines, Alan Gross se aseguró de introducir computadoras, teléfonos celulares, discos duros y equipos de telecomunicaciones en Cuba, para trabajar con estos fines.
El artículo más sensible, según los reportes oficiales de los viajes del contratista estadounidense, fue el último: un chip informático para teléfonos móviles que suele ser usado por la CIA y el Pentágono para evitar la detección electrónica de señales telefónicas.
Su trabajo previo
Gross estudió Trabajo social en la Universidad de Maryland y en la Universidad Comunitaria de Virginia (ambas al noreste de Estados Unidos, EE.UU.). En 2001 fundó el Centro de Desarrollo Conjunto de Negocios para ayudar a conectar a la naciones en desarrollo al Internet.
Ha trabajado en más de 50 naciones y elaboró sistemas satelitales de comunicación durante las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán para eludir los canales controlados por las autoridades locales.
A finales de marzo del 2009, llega a Cuba, bajo el pretexto de ayudar a la comunidad judía en la isla a conectarse a Internet. Posteriormente fue detenido y procesado por estar vinculado a operaciones de inteligencia en ese país.
Espionaje en Cuba
La historia oficial en EE.UU. indica que Gross estaba en la isla con el propósito de proveer acceso a Internet sin filtraciones a la comunidad judía cubana, pero más adelante se descubrió que cobraba grandes cantidades de dinero por esta operación de inteligencia en la isla.
En un informe revelado recientemente por la agencia AP se desvelan nuevos detalles sobre las incursiones ilegales del agente estadounidense en Cuba. En el documento señalan que Gross actuó en todo momento muy consciente de las ilegalidades en que incurría.
La misma comunidad judía de La Habana contradice la versión oficial de EE.UU. y de la familia Gross. La comunidad afirma que no conoce a Alan Gross y que nunca se ha reunido con él a pesar de sus cinco estancias en Cuba en 2010.
Liberación
Gross fue liberado este miércoles, durante el transcurso del día, el presidente de Cuba, Raúl Castro, hará dará un mensaje sobre esta liberación. El mandatario estadounidense, Barack Obama, hará lo propio.
Se espera que los mandatarios anuncien las normalizaciones de las relaciones entre ambos países.
Tras la liberación de Gros, la Oficina de Prisiones Federales, a través de su página web actualizó la fecha de liberación de tres de los cinco héroes cubanos que permanecían detenidos injustamente en prisiones norteamericanas.
Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino Salazar también serán liberados este miércoles.
Fechas claves
2001, junio: Cinco cubanos, llamados los Cinco de Cuba, son condenados injustamente en Miami (sur de EE.UU.) y sentenciados por dar seguimiento a grupos extremistas que organizaban y financiaban acciones violentas contra Cuba.
2009, diciembre: El estadounidense Alan Gross es detenido en Cuba, acusado de "actos contra la integridad del Estado", por introducir ilegalemente al país artículos electrónicos para realizar labores de espionajes.
2011, octubre: René González, uno de los Cinco de Cuba, es liberado de una prisión en Florida, tras haber cumplido su condena.
2011, marzo: Alan Gross fue condenado en marzo de 2011 a 15 años de prisión en Cuba
2014, febrero: Fernando González, el segundo de los Cinco de Cuba, es liberado tras completar su sentencia.
2014, diciembre: Alan Gross es liberado por Cuba después de cinco años en prisión. Al mismo tiempo liberan a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, tres de los Cinco de Cuba, que permanecían en prisión.

Tomado de http://www.telesurtv.net/news/-Perfil-Conozca-quien-es-Alan-Gross-20141217-0043.html el 17 de diciembre de 2014.

jueves, 1 de marzo de 2012

LA DICTADURA MEDIÁTICA DE EEUU COMO FORMA DE DOMINACIÓN.


Naturaleza del espionaje y la manipulación informativa internacional.
Los denominados servicios de inteligencia de los respectivos gobiernos, conocidos en el pasado como servicios de espionaje y contraespionaje han ido cambiando con el paso de los tiempos.
Hasta el final de la Guerra Fría (1991) las actividades de espionaje en países extranjeros de las grandes potencias Rusia y EEUU, aunque de intereses antagónicos tenían los mismos métodos y objetivos, fundamentados en el complot para derrocar opositores y perpetuar gobiernos fieles a sus dictados.
En ese periodo, la naturaleza del espionaje se fundamentaba en que tanto la URSS como EEUU y sus aliados principales, Gran Bretaña e Israel, luchaban por alcanzar la hegemonía mundial y, ante la imposibilidad de conseguirla por la fuerza de las armas, la Guerra Fría consistía en la disputa por conquistar, en todo el mundo, áreas de influencia geopolítica respectivas a través de promover y apoyar regímenes afines; ello llevaría en determinados momentos de la Guerra Fría a EEUU a promover golpes de Estado en varios países de Latinoamérica y derrocar gobiernos legítimos como fue en 1973 en Chile, o el apoyo a la dictadura española de Franco. Por otra parte, la URSS conspiraba en los países del Este europeo para mantener su hegemonía, tutelaba los regímenes de los repúblicas soviéticas asiáticas y, en general, casi todas las regiones del mundo estaban envueltas permanentemente en la trama de complots en la sombra.
Los medios utilizados, según los casos, se basaban en la infiltración en los poderes militares y en distintas instancias fácticas de los diferentes Estados, o en las organizaciones opositoras, siendo, en muchos casos, las propias embajadas por su inmunidad diplomática las que servían de centro de coordinación de las actividades de espionaje.
Con la desaparición de la URSS y el final de la Guerra Fría (1991), la actividad del espionaje cambió sustancialmente. Rusia ya no tenía capacidad de aspirar a la hegemonía mundial, ni tampoco la pretendía tras abandonar el modelo soviético de revolución mundial; por el contrario, EEUU si bien ya no tenía un rival global, sus aspiraciones de seguir pretendiendo la hegemonía mundial han continuado.
La redimensión del espionaje de EEUU se articuló después de los atentados del 11S del 2001. EEUU proyectó la lucha contra el terrorismo como un enemigo global, y ello, lo utilizó como fundamento ideológico para promover la invasión de Afganistán e Irak. La manipulación informativa, cobró una nueva dimensión en la actividad de los servicios de inteligencia. En el caso de Afganistán se fundamentó en que era el refugio del terrorista más buscado Osama Bin Laden por su responsabilidad en los atentados del 11S; una década después se comprobaría que este terrorista vivía en un amplío complejo urbano en Pakistán, país que sirvió como plataforma de invasión de Afganistán bajo el mandato del golpista Musarraf, actualmente residente en el Reino Unido. En el caso de Irak, el pretexto informativo para la invasión de Irak se fundamentó en que Sadam Husein era un dictador que poseía armas de destrucción masiva, cuestión que a la postre se comprobó que no existían tales armas y que tal acusación había sido un montaje propagandístico de la CIA, y resulta paradójico que Musarraf un dictador aupado por un golpe de Estado al poder en Pakistán que si disponía de armas nucleares de destrucción masiva no se le considerase proscrito a los ojos de Occidente sino un valioso aliado.
La comparación de los hechos con los contenidos propagandísticos del momento, mostró como los servicios de inteligencia pasaron a controlar el espacio de los grandes medios de comunicación occidentales, tal vez, la opinión de políticos conservadores de EEUU de que la guerra de Vietnam se había perdido en la retaguardia por el horror que causaba la guerra, fuera uno de los motivos que llevó a los servicios de inteligencia al control de los grandes medios con el fin de homogeneizar en un discurso único a la población occidental en la legitimación de las intromisiones de EEUU en los países que no se subordinaban a su tutela. El discurso utilizado para ello se fundamentaba en el subterfugio de la defensa de los derechos humanos, cuando se ha demostrado en las prolongadas guerras de Afganistán e Irak que las guerras de invasión son la peor de las dictaduras y donde más se vulneran los derechos humanos reflejado en los miles de muertos civiles y la destrucción a la que han sido sometidos esos países. En el caso de Afganistán la propaganda militar se convierte en cinismo cuando la cruenta ocupación de ese país lleva más de diez años llamándose, libertad duradera.
La justificación del complot y de la guerra en terceros países como método justiciero de Occidente -defendido por los grandes medios de comunicación, como fue en el caso de Libia los bombardeos sistemáticos de la OTAN y el aplauso de algunos autodenominados intelectuales progresistas del linchamiento público del Gadafi-, frente a los principios expresados en la carta fundacional de la ONU de respetar la soberanía de las naciones y los cambios en las mismas sin intromisiones foráneas, ha ido degradando moralmente a estos medios de comunicación y los ha convertido en medios mercenarios de los servicios de inteligencia que promueven las aspiraciones hegemónicas de EEUU, Israel y la OTAN.
En esta nueva situación mundial los servicios de inteligencia del mundo se pueden dividir en dos categorías, por una parte, los de los países que no pretenden la hegemonía mundial, que se traduce en que los servicios de inteligencia sirven para la defensa exclusiva de la nación, pero no se orientan a inmiscuirse en asuntos de otros países sino tienen que ver con la defensa exclusiva de la propia nación, y por otra parte, están los servicios patrocinados por la OTAN, EEUU e Israel dirigidos a subvertir mediante complots y propaganda los regímenes de los países que no se subordinan a sus intereses.
Ambos modelos de espionaje precisan a su vez de presupuestos diferentes, mientras que los dedicados en los países que no aspiran a la hegemonía mundial son modestos, el mayor presupuesto del mundo destinado a los servicios de inteligencia es el de EEUU que destina a la CIA unos 70.000 millones de dólares anuales, un 10% del presupuesto militar de EEUU, que en cifras absolutas supera el 45% de todos los gastos militares en el mundo.
Esta nueva situación política mundial ha llevado también en los países de la OTAN a cambiar las tapaderas y puntos estratégicos donde actúan los servicios de inteligencia, haciéndolo taimadamente, en muchos casos, bajo el manto de reporteros y ONGs humanitarias, aprovechando el prestigio de las que sin duda alguna actúan de buena fe.
Estas tapaderas sirven como puntos de información, utilizados luego como fuentes fiables de los medios de comunicación. No es por ello sorprendente, por mucho que políticos y medios Occidentales se rasguen las vestiduras, que el portavoz oficial de la cancillería rusa, Alexander Lukashevich, acuse a el llamado Observatorio de Derechos Humanos sobre Siria, al cual se remite gran parte de la prensa occidental, de falta de veracidad en la información ofrecida por esa Institución, que según ese portavoz, cuenta solamente con dos funcionarios, R. Abdurajman y una secretaria-traductora, cuando Abdurajman ni siquiera es periodista, vive en Londres y se considera súbdito de la corona británica. Ni tampoco se puede pasar por alto que, de no mediar serías sospechas de intromisión en los asuntos internos de Egipto, las autoridades judiciales de El Cairo hayan iniciado un proceso contra 43 miembros de diversas ONG, entre los que se encuentran 19 ciudadanos estadounidenses, así como el director de la oficina en El Cairo de la fundación alemana Konrad Adenauer, Andreas Jacobs, y una de sus colaboradoras, acusados de trabajar sin licencia en Egipto o de apoyar financieramente a determinados partidos. Estando previsto el juicio para el 26 de abril.
Autor: Javier Colomo Ugarte. jacolomo@wanadoo.es Tomado de http://www.aporrea.org/internacionales/a139421.html